Metodología

Metodología

El Índice de Confianza Social se inspira en el Index of Consumer Sentiment de la Universidad de Michigan en lo metodológico, aunque introduce algunas modificaciones importantes. Además, el Índice de Confianza Social se aplica a un terreno muy distinto del consumo: lo social.

La metodología utilizada para la obtención de la información es la entrevista asistida por ordenador con el sistema CATI, a partir de una muestra de 1.000 entrevistas estratificadas por comunidad autónoma, tamaño del municipio, sexo y edad. El universo de la muestra son hombres y mujeres de 16 años o más, residentes en hogares españoles. El margen de error para el total de la muestra es de ±3,10 para un margen de confianza del 95 % y en el supuesto de máxima indeterminación (p=q=50%).

Para la construcción del Índice de Confianza Social, se calculan primero los indicadores parciales. Mediante preguntas sencillas, que solo admiten respuestas de tipo mejor-peor, los encuestados pueden expresarse con claridad. Es importante utilizar valores que permitan homogeneizar las respuestas de los ciudadanos con el fin de que no se vean contaminadas por elementos valorativos que distorsionen las respuestas.

Para cada indicador parcial, se formula una doble pregunta a los encuestados, dos sobre el presente y dos más sobre las expectativas de futuro, eso es, cuatro en total.

Posteriormente, se calcula, para cada pregunta, la diferencia entre el porcentaje de respuestas que indican que la situación mejorará y el de las que indican que empeorará, y se le añade 100 para evitar saldos negativos. Las respuestas igual y NS/NC no puntúan a efectos del cálculo de saldos. La media de los cuatro saldos arroja el Índice Parcial Global. Finalmente, la media de los nueve indicadores parciales es el Valor Índice, el resultado agregado.

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